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Tiempo especial: ideas para compartir momentos con nuestros hijos

Los adultos vamos como locos. Nos comen las prisas, los múltiples quehaceres y vivimos con mucha impaciencia. Luego, cuando esto lo hacen nuestros hijos, nos crispamos. Pero es lógico que actúen así. Primero, por el ejemplo que les damos. Segundo porque a veces pensamos que estamos con ellos pero, realmente, no estamos ya que nuestra mente está en otra cosa.   Y ellos se ponen intensos demandando nuestra atención insistentemente. A veces dejamos lo que estamos haciendo, otras veces no podemos, en otras ocasiones acabamos enfadándonos… Y siempre, nos acecha la culpa… Que si he cedido, que si estoy con mi hijo pero siento que debería estar trabajando que si estoy trabajando pero siento que debería estar con mi hijo… Lo que necesitamos adultos y niños es, muy probablemente, TIEMPO ESPECIAL.

En casa llevamos un tiempo, aunque no con toda la constancia que nos gustaría, planificando tiempos y espacios conjuntos. Más yo con el mayor por disponibilidad. El padre lee todas las noches y por ahí pues capeamos. El segundo, pues superviviente. Tiene más tiempo TODO el tiempo, pero no es tiempo especial, las cosas como son. Pero seguiremos dando pasitos.

¿Qué es el tiempo especial?

El tiempo especial en disciplina positiva hace referencia a espacios planificados de mínimo 10 minutos al día en los que compartimos alguna actividad con nuestros hijos. Lo ideal es hacerlo con cada hijo, en caso de tener más de uno, por separado. Puede que pienses que ya estás toda la tarde con tus hijos y, desde luego, eso es una maravilla. Pero esto se trata de otra cosa, de hacerlo intencional y de que esté programado. Como hemos comentado más arriba “estar” físicamente no necesariamente implica estar emocionalmente. TIEMPO ESPECIAL. EXCURSIÓN

Duración y frecuencia del tiempo especial

Que sí, que sí, que esto está muy bien pero que hay muchas lavadoras que poner. Lo sé. Ay, el siglo XXI. Pero pensemos que no hace falta que sea un rato muy largo y, sobre todo, pensemos en el regalo que les hacemos a nuestras criaturas y, por supuesto, a nosotros mismo si nos dejamos fluir. Lógicamente cuanto más pequeño es un niño, más diario debe ser este tiempo. En el caso de un adolescente se puede programar algo de forma semanal. Estos serían algunos tiempos aproximados en función de la edad:

  • 2-6 años: en la edad preescolar lo ideal es que tenga un carácter diario. Como mínimo, 10 minutos, si puede ser más, pues mejor.
  • 6-12 años: programar un mínimo de media hora a la semana

Lo más importante es que el niño sepa que ese tiempo va a existir y cuándo se va a dar. TIEMPO ESPECIAL

Ventajas del tiempo especial

  • Hace que el niño sienta que se le tiene en cuenta ya que le reservamos un tiempo para él lo que denota que nos importa y que nos gusta estar con él.
  • Aporta tranquilidad al niño en momentos en los que demanda atención y no se le puede dar. Por ejemplo, si estamos al teléfono le podemos recordar que luego tendrá su tiempo especial y probablemente se relaje y espere. (O no, ojo con nuestras expectativas porque son el mayor enemigo de la paciencia y tolerancia a la frustración).
  • Por tanto, entrena la paciencia; el niño se acostumbra a esperar.
  • Favorece la conexión entre padres e hijos.
  • Esto fomenta la confianza lo cual es fundamental trabajar desde peques. Si no, en la adolescencia la echaremos mucho en falta.
  • En cuanto al adulto, puede suponer un rato de mindfulness ya que estás a lo que estás, sin que te absorban las tropecientas cosas que siempre vas a tener pendientes. O así debería ser. 

Por supuesto, cuánto más tiempo podamos dedicar pues mucho mejor porque eso amplifica las ventajas mencionadas. Pero al menos debemos intentar mantener el mínimo los días más jaleosos. NIÑO MONTANDO EN BICI

Ideas de actividades para el tiempo especial

La propuesta de actividades o planes que hacer es ideal crearla de forma conjunta. Se deben aceptar todas las ideas, por muy locas que nos parezcan. Después ya podremos ver si son viables o no. En el caso de ser muy costosas, podemos anotarlas y ahorrar para llevarlas a cabo. Si lo que ocurre es que son largas, las ubicaremos en días que sea viable disponer de ese tiempo. Nosotros, los lunes, si nos da tiempo a mirarnos a la cara ya damos gracias. En cualquier caso, es recomendable tener una lista de ideas. Como a los adultos se nos pueden ocurrir menos cosas, qué penita damos, os dejo unas sugerencias.

  • Hacer la lista de la compra con el peque. Si aún no sabe escribir, podemos hacerla con dibujos.
  • Búsqueda del tesoro con pistas en casa.
  • Hacer alguna receta de cocina juntos.
  • Preparar la comida o la cena juntos.
  • Leer un cuento.
  • Jugar a las tinieblas.
  • Regar las plantas juntos.
  • Baño con espuma.
  • Juego de mesa.
  • Hacer pompas.
  • Disfrazarse de algo (el adulto y el niño).
  • Ver una película.
  • Jugar a algún juego de mesa.
  • Hacer alguna manualidad.
  • Ir al parque.
  • Salir con la bici.
  • Ir a merendar.

En esta entrada os dejo más propuestas de actividades que os pueden dar ideas para vuestro tiempo especial.

Nosotros, como yo soy maniac control y para evitar que no lo hagamos, especificamos qué vamos a hacer cada día. El lunes cantar una canción, el miércoles al parque… Relamente no es necesario, aunque creo que ayuda. Basta con saber que en un momento, a poder ser concreto para que el niño lo pueda anticipar, toca tiempo especial. Puede ser por ejemplo antes del baño.

Por otro lado, como el peque aún es muy mini, hay veces que lo hacemos en bloque ya que él se entera mucho y el plan realmente es para el mayor. Todo esto habrá que ir puliéndolo. Cuando crezca creo que el tiempo especial será más útil todavía porque me parece una herramienta estupenda en relación con las peleas entre hermanos ya que reducen la búsqueda de atención. Ellos saben que van a tener su tiempo especial así que no es necesario dar la matraca y buscar la atención amagando sacarle un ojo a su hermano.

Al final, no se trata de que los niños vivan un Disneyland continuo ni de que tengamos que volvernos locos haciendo festivales para ellos. Los niños son más sencillos. Lo que quieren es estar con sus padres. Punto. Chimpún. Si ellos ven que nosotros queremos lo mismo y que deseamos compartir ese rato, aunque sea hacer un recado, con ellos, les vale y les sobra.

¿Planificáis tiempo especial con vuestros hijos? ¿Qué cosas soléis hacer juntos?

Si te ha gustado esta entrada, me encantaría que me dejaras un comentario. ¡No sabes la ilusión que me hace! Y ya si la compartes… ¡laperalimonera!

GRACIAS POR LEERME

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Comments (5)

  • Ama_nece

    febrero 18, 2019 at 11:40 pm

    Desde q nació el pequeño he intentado hacerlo con el mayor con la mayor frecuencia posible. Me parecía de puro sentido común. Cocinar, pintar, hacer manualidades, algún juego de mesa son muy habituales aquí. Peeeeeero el pequeño crece. El pequeño cumple dos años. El pequeño se acerca a la edad en la q empecé a dedicarle el tiempo exclusivo al mayor… Creo q estamos en fase de reajuste de muchas cosas y esta es una de ellas. La parte buena es q el mayor ya comprende más y acepta al hermano aunque ‘sea intruso’ en ese tiempo.

  • Ideas y materiales para trabajar la lectoescritura jugando –

    febrero 25, 2019 at 8:46 am

    […] Incluye un libro y 27 tarjetas de letras. Las tarjetas son amplias y la grafía es tipo script, manual. Es la tipografía con la que se inicia a los niños en la lectoescritura. Este material favorece el movimiento antes de hacer el trazo en la realidad, con una guía que indica la dirección del trazo. Como lo usamos en casa es no solo repasando la grafía, sino emitiendo el sonido del mismo, el fonema. Por ejemplo, repasando la “a”, emitimos “aaaaa”, repasando la “m” Si estáis interesados este tema, os recomiendo un montón el curso “Lectoescritura”, de Laura Estremera de Escuela Bitácoras. Ya sé que hay poco tiempo pero, lo cierto es que no hay que ser la típica madreperfecta (que además no existe). Son juegos sencillos y mucho no requieren ni material. Además, nos sirven también para compartir tiempo especial con nuestros hijos. […]

  • Planeando ser padres

    marzo 7, 2019 at 10:42 pm

    2 semanas de retraso para comentarte aunque lo leí el día en que publicaste y me encantó. Lo poco que son 10 minutos al día y lo mucho que cuesta encontrarlos. Aquí estamos como locos con el móvil, con la tele de fondo, con las tareas de la casa, con las gestiones de mi mochuelo que nos tienen súper atareados… Pensar en parar 10 minutos parece que fuera imposible pero ¡qué gusto cuando lo logramos! Y lo que lo agradecen los niños. Yo sigo alucinando con los 2, cada uno con su edad y sus circunstancias, pero se transforman por completo cuando se les presta esa atención en exclusiva.

    1. Nuria

      marzo 20, 2019 at 8:04 am

      Desde luego que cuesta buscar el momento… Es peor pensarlo en realidad porque siempre hay algo más urgente.

  • tiempo en familia

    mayo 20, 2019 at 6:15 pm

    Nosotros para pasar más tiempo juntxs hemos puesto unas sillas colgantes y unas hamacas en el jardín para que cuando haga buen tiempo mecernos leyendo algun libro y asi que le vayan cogiendo el gusto a la lectura, aunque no paran quietos mas de cinco minutos aun pero…algo es algo!

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