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Método padre: en busca de las noches perdidas

Cuando vas a ser madre te avisan, en plan cuñado, con el clásico “duerme ahora, que verás”. Cuánta razón tenían los agoreros. Más de 4 años de jorrornaits nos avalan. Y os diré que se puede sobrevivir a no dormir, maldormir o dormir intermitentemente, sí. Malamente pero se puede. Yo diría que incluso te acostumbras a ese estado de perpetua resaca. Porque así es como te sientes muchas mañanas, como si te hubieras corrido una juerga. ¡Ay, qué risa! Pero llega un momento en el que YA, necesitas acabar con ese modus vivendi impuesto y recuperar las noches perdidas. Entonces, te lanzas y le propones a la parte contratante intentar EL MÉTODO PADRE. Porque, qué queréis que os diga, para mí, los despertares nocturnos, las jorrornaits, son de lo peor de la maternidad. Ya hablé de eso en este post (pincha).

¿Qué es el método padre?

Se llama PADRE, no se me ofenda nadie, como se puede llamar método mi prima la de Cuenca si es ella la que se hace cargo del cachorro por la noches.

Consiste en desacostumbrar al niño a mamar por las noches para lo que se ha de encargar otra persona de la criatura. Un marrón, vamos.

Requisitos para el método padre

cuna

Requisitos en sí… pues que haya otra persona que se quede con la criatura en horario nocturno básicamente. Pero podemos especificar un poco:

  • compromiso del “padre” (o prima de Cuenca); si se va a rajar a la segunda noche mejor ni intentarlo: PACIENCIA, AGUANTE Y TENER CLARO EL OBJETIVO.
  • sistematicidad: para lo cual son fundamentales los aspectos anteriores. Creo que es clave que todos los días, las noches mejor dicho, se haga lo mismo. No una noche me aguanta mi padre pero la noche siguiente entra mi madre. Así, lo que hacemos es, en mi opinión, reforzar lo que queremos eliminar o reducir: el niño aprende, criaturita, que a veces SÍ entra la madre; solución, insistir más llorando. Luego ya está que el padre acabe con ganas de tirarse por un puente y la madre con la penica de su vida y haya que intervenir y sacar la teta a pasear. ¡Así es la vida!
  • la madre fuera (¡yuhu!); que la madre salga, si es posible, de la habitación. Con ello evitamos que el peque la sienta, la huela, la vea… y se quiera agarrar a ella en plan sanguijuela. Si no, poner al padre o a laprimadeCuenca entre el niño y la madre.

Cómo hemos hecho nuestro método padre

bebé durmiedo

Los inicios

En realidad esto empezó hace meses cuando comenzamos a conseguir que durmiera en su cuna. Creo que fue algo accidental, como los grandes descubrimientos. En algún momento, creo que al tener que dormir a los dos niños a la vez, me di cuenta de que si le daba el pecho sentada, ¡podía meterle en la cuna! Además sin contemplaciones. Creo que a esa hora está tan cansado que podrías dejarle caer a su cuna desde el piso de arriba y tampoco se despertaría. Por supuesto, después, era aparecer yo en la habitación o crujir levemente una sábana y abrir el ojo rápido. Así que lo primero fue conseguir meterle en la cuna dormido.

Visto esto, otro cambio que introdujimos fue que el padre acudía a los primeros despertares y le dormía rápida y divinamente en brazos y le podía dejar en la cuna. Si iba yo era la eternidad y en la cama ya. Y sí, hasta los 14 o 15 meses me comí las #jorrornaits yo solita.

Y así estuvimos desde abril más o menos hasta agosto. Al menos podía meterme en la cama sin sentirme un ninja y algunas veces conseguía dormir dos horas seguidas sin tener a la criatura pegada al lomo. Que este era el principal problema, que el peque entraba en modo garrapata y yo no  podía  ni moverme con lo cual, dormía poco, descansaba menos y me levantaba con la cadera y espalda de otra.

En julio decidimos el maromo y yo que cuando él cogiera vacaciones, cambiaríamos roles e iniciaríamos el método padre. Le tacho porque cuando llegó el momento dijo que ¡eso no lo habíamos hablado! Ja,ja,ja. Igual no lo hablamos intensamente por tal de que no huyera, pero sí, lo planeamos.

Al ataque, empezamos el método padre

Total, que llegó el 4 de agosto, gran día en mi vida, y desde entonces, esto es lo que hacemos:

  • yo duermo al niño al pecho. Estoy sentada en la cama y luego, con agilidad de gimnasta, salgo de la cama y le acuesto en la cuna. Hay días rápidos y días de a la 3ª va la vencida porque al dejarle en la cuna entra en modo ojiplático. Santa paciencia.
  • el padre duerme en la habitación con el miniser
  • yo duermo en otra habitación y no aparezco por allí JAMÁS
  • si el niño llora hay dos opciones:
    • el padre echa el resto e insiste hasta poder dejarle en la cuna de nuevo
    • si el maromo está muy grogui o ha hecho ya muchas intentonas meterle en la cama y a vivir que son dos días. No va a querer estar en nuestra cama a los 18 años.
    • la 3ª opción, que por suerte no hemos tenido que poner en práctica, es que la madre acuda al rescate cual cachorro de la Patrulla canina.

La idea inicial era que yo no entraría y así ha sido. Los primeros días tenía mucho miedo de que quisiera pecho a toda costa y no dejara de llorar. En ese caso, le hubiera dado el pecho y me habría pirado de nuevo. Vamos es que tengo claro que ni el padre ni yo hubiéramos aguantado mucho con el niño descompuesto. Pero, ¡oh, sorpresa! él solo quiere contacto. Su padre le basta y le sobra. La vida, ahí, repitiéndome que nadie es imprescindible. Lo cierto es que tiene muchísimo apego también con su padre así que, seguramente, eso ha sido la clave el éxito.

Evolución del método padre

Las primeras noches

lloraba, como siempre, pero en cuanto el padre le cogía, se consolaba. Eso sí, en la mayoría de las ocasiones no consentía catar la cuna de nuevo y le señalaba la cama el tío. El maromo se tumbaba y la criatura se dormía sobre él. Poco a poco iba rotando al niño hasta que conseguía posarle en la cama y, lentamente y con mucho temor, sacar el brazo. Yo me lo imagino como esta secuencia mítica de Friends pero sin el catastrófico final:

La primera noche, de hecho, fue bastante buena. La suerte del principiante sería. Luego hubo alguna más un poco crítica pero no de colapso nervioso. Y, enseguida, la primera semana, la cosa empezó a mejorar: dormía más horas seguidas, a veces se dejaba meter en la cuna de nuevo. Luego, a las 7 se despertaba y ya iba yo y le daba el pecho y aguantaba un par de horas más.

Ahora,

hace algunas noches del tirón o con un solo despertar. Llora que parece una alarma nuclear, pero muy poco porque en cuanto le coge el padre se calma. Suele consentir que le deje en la cuna de nuevo. Incluso medio despierto si bien, en este caso, tiene que dejarle la manita encima hasta que echa la pestaña. Qué necesidad de sobe tiene este niño.

Aclaraciones

Ningún niño ha sufrido en este proceso ja, ja, ja. Los vecinos igual un poco porque antes, no le daba tiempo a llorar al estar yo al lado.

Ahora, en serio. Quiero aclarar que, en nuestro caso, nunca hemos optado por dejarles llorar ni lo haríamos (en principio, que la vida da muchas vueltas). Estoy bastante orgullosa de haberlo hecho así porque lo hemos pasado MUY MAL desde hace más de 4 años con los dichosos despertares nocturnos. Pero hemos conseguido, no solo sobrevivir, sino actuar conforme a lo que nos parecía mejor para la salud y desarrollo de nuestros polluelos. Ahora  bien, como he anotado, si hubiera sido peor, que es difícil, pues no sé qué habría pasado. No creo que les hubiéramos dejado berrear  pero lo que intento transmitir es que cada uno hace lo que puede. No quiero que nadie se sienta juzgado porque, además, acciones aisladas no nos definen como padres. Habrá familias que por desconocimiento o supervivencia lo hagan y luego en otros aspectos pulan a otras personas que no dejan llorar a sus hijos. Por ser más empáticos, pasar más tiempo con ellos, atenderles de forma más adecuada… Al igual que en el tema de la lactancia, no creo que una “fotografía” nos defina como padres. Es solo una manera de actuar en un momento de la vida de nuestros hijos.

¿Qué tal las noches en vuestras casas? ¿Jorrornaits como las nuestras?

¿Habéis probado el método padre o algún otro sistema? ¿Qué tal vuestra experiencia?

Si te ha gustado esta entrada, me encantaría que me dejaras un comentario. ¡No sabes la ilusión que me hace! Y ya si la compartes… ¡laperalimonera!

GRACIAS POR LEERME

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Comments (29)

  • Majo

    septiembre 19, 2018 at 7:02 pm

    Llevamos 22 meses sin dormir y estoy embarazada del segundo y aveces lloro pensando en lo horrible q serán las noches (como si las de ahora fueran buenas ) en mi caso le di el pecho hasta los 10 meses q el lo dejo y pasamos a bibi y ahora se despierta llorando y pidiendo bibiiiiiiii. Empezamos hace 5 días el método chau bibi de noche y estamos bastante críticos c el tema pero anoche vimos un poquito La Luz leer tu post me anima a seguir adelante Gracias!!!! Y felicidades x haberlo conseguido

    1. Nuria

      septiembre 30, 2018 at 6:22 pm

      Espero que la situación vaya mejorando. La verdad es que lo de no dormir… es un rollazo y condiciona mucho. La calidad de vida empeora pero luego cuando duermes… ¡lo flipas! Ja,ja,ja. Mucho ánimo y que vaya todo genial con el segundo. Muchas gracias por pasarte y comentar. Un abrazoooo.

  • Mamen

    septiembre 19, 2018 at 8:50 pm

    Uffff.yo estoy igual … Que tu antes! Yo la duermo el 95% de las veces, la cuna ahora al año! Es un descubrimiento que empezó muy bien pero de nuevo tiene pinchos….uffffff habrá que probar este método pero yo aún no veo el fin a qué siga durmiendo con nosotros…porque claro a las 4 de la mñaanm yo lo siento, la cojo y a la cama porque para meterla en cuna me dan las 6 de la mañana!

    1. Nuria

      septiembre 21, 2018 at 5:41 pm

      Es que hay que sobrevivir. Mi marido muchas veces también lo mete en la cama. No lo veo mal mientras no se vea como un inconveniente. Mucho ánimo. Gracias mil por leer y comentar.

  • Sofi

    septiembre 19, 2018 at 10:55 pm

    Tenia en mente poner en practica este metodo y despues de leerte mas claro lo tengo, ahora solo tengo q convencer al padre de la criatura y la criatura en si (20 meses) que solo hace 2 tomas ya, la de dormir y una sobre las 3, pero despertarse….millones de veces!! Yo siempre digo que me acuesto cansada y me levanto cansadisima, jejejjejeje ya te contaré si tenemos la misma suerte y desaparecen las jorronaits!!

    1. Nuria

      septiembre 21, 2018 at 5:36 pm

      Muchísimo ánimo y ¡suerte! Lo primero, convencer al padre. Oye, ¡que los hijos son a pachas!

  • Vicky

    septiembre 19, 2018 at 11:15 pm

    Nosotros empezamos hace un mes más o menos, básicamente porque tenemos que pasar una noche fuera y se queda con la abuela. De mil despertares hemos conseguido que el padre la consuele hasta que llegan las 4/5 de la mañana que ya exige teta, nada de bibe, vasito ni nada que se le parezca, da manotazos, y ya no le dejo llorar y entro en escena… aunque no hemos conseguido el objetivo de que duerma una noche sin teta y acepte otra comida, al menos yo he dormido más de 3 horas seguidas ( yo me sigo despertando cuando llora aunque se encargue su padre, no se como lo hacía él para no enterarse…)

    1. Nuria

      septiembre 19, 2018 at 11:39 pm

      Ay, mucho ánimo. Al menos algo habéis avanzado. Hay que tener paciencia y aguante porque se hace muy cansado. Pero al final pasa. ¡Suerte! Muchas gracias por tu comentario

  • Nayra

    septiembre 19, 2018 at 11:20 pm

    Lo primero enhorabuena por haberlo conseguido! Tomo nota pq me siento muy identificada con lo que cuentas. Tiene 12 meses y nunca ha dormido del tiron ni en su cuna más de 3h. En breve pruebo tu método.

    1. Nuria

      septiembre 19, 2018 at 11:36 pm

      Muchas gracias. La verdad es que es duro. Mucho ánimo. Ah, el método no lo he inventado yo, ¿eh? Jajaja. Gracias por leer y comentar

  • María luisa Carvajal estepa

    septiembre 19, 2018 at 11:40 pm

    Muy buena!

    1. Nuria

      septiembre 19, 2018 at 11:40 pm

      Gracias, reina mora.

    2. Nuria

      octubre 22, 2018 at 7:12 am

      Me alegro de que te haya gustado. Un beso enorme y gracias por tu comentario.

    3. Nuria

      noviembre 9, 2018 at 7:24 am

      Gracias por leerme

  • Alvaro

    septiembre 20, 2018 at 12:28 am

    Hola Nuria,
    Has descrito casi a la perfección como nos sentimos nosotros. De hecho estamos en pleno “método padre” con el añadido de que el peque duerme con 2 hermanos más que también piden agua, etc. Por ahora estamos teniendo un par de noches malas y un par buenas, menos mal que no son todas malas porque esto no hay quien lo aguante.

    Nosotros como lo hemos hecho ha sido:
    – Las primeras noches han sido el puto infierno: paciencia y aguantar llantos en brazos hasta que al final caen de agotamiento.
    – Con las siestas tres cuartos de lo mismo. Me lo llevaba a una habitación tranquila con cama para que se calmarse y si me pedía brazos lo cogía para dormirlo o tranquilizarlo. Si se vuelve a poner a llorar repetir (hasta el límite de la paciencia)
    – Por las noches se despertará llorando una y mil veces: PACIENCIA. Habrá jorrornaits en las que no aguantemos, mandemos al niño a la mierda, gritemos y estemos la noche en vela hasta caer rendidos de agotamiento y al día siguiente con resaca (suscribo que la sensación es la misma).
    – Perseverar e insistir. Con el tiempo van acostumbrándose y se ve la luz al final del túnel.

    Mucho ánimo!

    1. Nuria

      septiembre 21, 2018 at 5:34 pm

      Yo la verdad, cruzo los dedos porque pensaba que iba a ser el infierno que tú dices y al final…, POR AHORA, que en eso de los hijos nunca se sabe, el cambio ha sido radical. Ahora la siguiente etapa será pasarle al cuarto con el hermano. Pero, para eso, esperaremos aún.
      Mucho ánimo, que es muyyyyy duro.
      Gracias por leer y comentar.

  • Elisa

    septiembre 20, 2018 at 10:00 am

    Me parece un método perfecto! Enhorabuena!! Me alegro de que tus jorrornaits hayan disminuido. El padre, tiene el 50% de la responsabilidad en el sueño de su hijo, así que le damos la bienvenida a él también a las jorrornaits! ajajjaj! Y bueno, si ahora dormís mejor. Alegría! Se trata de sobrevivir lo mejor posible! Un abrazo!!!

    1. Nuria

      septiembre 21, 2018 at 5:32 pm

      Ahora es que no nos lo podemos creer porque además el cambio ha sido instantáneo. Mejoró desde el principio y ahora ya está haciendo muchas noches del tirón o casi.

  • Planeando ser padres (@planeandoserpad)

    septiembre 20, 2018 at 6:56 pm

    Yo soy incapaz. Con el niño lo he intentado un par de veces, para descansar por agotamiento máximo, pero lo oigo llorar en la distancia y a los 5 minutos estoy arremetiendo contra el padre y llevándomelo de vuelta a la cama. Es que no soporto los llantos, me da la sensación de que no se va a calmar, de que está sufriendo y encima yo lo oigo y tampoco puedo hacerme la loca (que ya me gustaría) y así no hay quien progrese,

    1. Nuria

      septiembre 21, 2018 at 5:30 pm

      A mí me hubiera pasado igual. Por suerte las dos primeras noches fueron bastante llevaderas y yo aguanté y el padre ni se rajó. Me da cosa por el niño y por el padre así que hubiera sido desastroso. Ánimo, guapa. Ya sabes que todo pasa.

    2. Nuria

      octubre 22, 2018 at 7:13 am

      Buf, hay que tener aguante. Yo te digo que si el niño no hubiera estado en la gloria con su padre ya desde antes y hubiera llorado en un tono de decibelios más no sé si habría podido aguantarlo. Sobre todo por no aguantar al padre jajajaja. Ánimo, guapa. Gracias por tu comentario, Reina:

    3. Nuria

      octubre 22, 2018 at 1:45 pm

      Hazte la loca. A mí me ayuda mucho un tapón que tengo que como me ponga a dormir con el oído contrario pegado a la almohada no me entero de nada jaajja.

  • Conciliando por la vida

    septiembre 20, 2018 at 10:20 pm

    Aquí jorrornaits a tope. Llevamos una temporadita a teta “pegá” que me quiero bajar de la vida, que estos 20 meses a ratos se me hacen largos. De momento quiero aguantar. Pero no descarto asamblea de guerra pronto.

    1. Nuria

      septiembre 21, 2018 at 5:29 pm

      Normal que se te hagan largos. Es que es agotador. Menos mal que, antes o después, pasará. Yo pensaba que intensita era mayor. ¡Solo se llevan dos meses!

  • Vic

    septiembre 20, 2018 at 10:26 pm

    Muy parecido a nosotros ya te conté! Ya le había dejado de dar pecho hacia un par semanas pero siempre acudía yo al rescate nocturno y fue e padre el que dijo que empezaba el a dormir de su lado…. Y funciona!!
    Yo salí de la habitación las 2 primeras noches obligada jajaja para que no interviniera y de momento como dirías tu fetén.
    Por que ya tocaba dormir un poco….

    1. Nuria

      septiembre 21, 2018 at 5:27 pm

      Y tanto; yo estaba a punto de palmar ja, ja, ja. Estoy feliz porque, por ahora, va de lujo.

  • Yolanda Vázquez Meitín

    septiembre 21, 2018 at 10:06 pm

    Aquí una que practicó el colecho impuesto por la criatura cinco años, todos con pecho…y dormir, sí ,dormía…pero a ratos. Hasta que un día la polluela dijo: soy mayor, me voy a mi camita…y la menda se pasó las primeras noches sin pegar ojo…me había acostumbrado!!! Ahora hay noches que me llama y yo acudo sin problema, y dormimos juntitas, pero la mayoría de ellas ella en su cama y yo en la mía. Y confieso que a veces la echo de menos.

    1. Nuria

      septiembre 30, 2018 at 6:21 pm

      Qué bien que fuera ella la que lo decidiera. Yo ahora comparto noches con el mayor y es ¡una gozada! Muchas gracias por pasarte y comentar. Un abrazoooo.

  • Recuerdos de este verano (2018) – Nueve meses y un día después

    octubre 29, 2018 at 7:05 am

    […] debido a las jorrornaits de mi amigo, el 5 de agosto, gran día en mi vida, iniciamos nuestro método padre (pincha aquí si quieres saber cómo lo hicimos), a.k.a. padre apechugando por las noches. Éxito rotundo desde el primer día. Felicidad […]

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