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Mala madre-buena madre

Mala madre-buena madre, que debate más manido.

Sí, es cierto, hay cosas buenas y malas objetivas pero, en la crianza, hay mucho de subjetivo. Lo que para uno es adecuado para otro es terrible. Pero, claro, la situación, la historia detrás de cada madre y de cada hijo tienen mucho que decir.

Siempre es más fácil criticar hablar, cuando a uno le pilla lejos, cuando es el hijo de otro o cuando no tenemos hijos.

Creo que nos falta mucha empatía para intentar ponernos en los zapatos de otras madres en lugar de criticar lo que hacen. Y también nos falta seguridad en nosotras mismas, instinto y confianza.

Cada madre libra su propia “batalla”: trabajo dentro y muchas veces fuera de casa, mimos a nuestros pequeños, quebraderos de cabeza para que lleven una dieta equilibrada, organización de tropecientas cosas, escaso tiempo libre, prácticamente nulo cuidado de una misma más allá de procurar cortar los mejillones en que pueden terminar nuestros dedos y lavarnos las descuidadas greñas (ir a la pelu es un extra)

Y, pese a toda esta entrega, muchas mujeres se sienten CULPABLES. Qué espanto de palabra. ¿Culpables de qué? ¿De querer hasta el infinito a sus hijos? ¿De acabar hasta las narices de ellos en determinados momentos? ¿De querer pasar más tiempo con ellos? ¿De anhelar un rato de soledad? ¿De sentirse más completa pese a la dificultad? ¿De recordar lo fácil que era la vida antes? ¿De ser capaces de dar la vida por ellos?

En condiciones normales, dudo de la existencia de una mala madre. La considero un ser mitológico. Porque, ¿qué madre no busca lo mejor para sus cachorros? Con sus aciertos y sus errores, por supuesto.

Siempre que la forma de criar o las pautas educativas de otras madres me chocan, procuro pensar el porqué y, por supuesto, pensar que aunque yo no elegiría ese camino, eso no significa que el mío sea el correcto.

En general creo que la presión a la que nos vemos sometidas la generamos las propias mujeres, en ocasiones unas contra otras (¿os imagináis a hombres fardando del percentil de su bebé o en plan “el mío más”?) pero, sobre todo, nosotras mismas. Sentirse juzgada o criticada no es agradable. Y, este miedo es el que, a mi parecer, nos genera culpabilidad. Pero, ojo, he escrito sentirse. En realidad, probablemente no nos juzguen ni critiquen tanto pero el mero hecho de sentirlo basta.

 

A mí, lo que me pasa, es que me siento culpable por no sentirme culpable.  Me explico. Si todas las mujeres se sienten tan culpables ¿será que soy una madre negligente o irresponsable? Pues no. Porque, además, de nada sirve preocuparse, y de mucho ocuparse. Prioricemos, tomemos perspectiva y fijemos objetivos educativos que nos marquen el camino y den sensación de seguridad y certeza. Así, podremos evitar la sensación generalizada de estar fallando constantemente, de no poder llegar a todo. Así, nuestros hijos también se sentirán más seguros porque sabrán qué queremos de ellos y no estarán expuestos a nuestra variabilidad según el día o el humor que tengamos.

Deberíamos sustituir la palabra culpable por RESPONSABLE. No tengo culpa de, soy responsable de (con mis limitaciones y puntos fuertes y los de mis circunstancias). Culpabilidad es de mala madre. Responsabilidad, de buena. Pero de buena o mala con respecto a sí misma porque, al final, a la que daña ese concepto, es a una misma. Así que, da la teta o no, usa la silla de pensar o no, cómprale un móvil o no, pero sobre todo…

                    

(Mantén la calma, eres una buena madre)

Y vosotras, ¿cómo os sentís?
 No puedo poner créditos en las fotos porque las fuí recopilando en el móvil…. Lo siento. Si alguien las reconoce pondré la autoría ipso facto
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Comments (10)

  • Arantxa Cervera

    agosto 31, 2017 at 10:35 am

    Completando mi soso – comentario anterior. .. Este post me lo imprimo y lo cuelgo en casa. Yo me he sentido culpable en toooodas las fases, por apegarme, por desapegarme y por respirar. Y como me considero un pelin zorra intermater, me uno al propósito de la empatía, que la cosa está muy achuchá como para machacarnos por una inglesina con encajes o un biberón. ..

    1. nueve meses y un día después

      agosto 31, 2017 at 10:45 am

      Hola, Arantxa! Me parto con tu comentario. No hay que sentirse culpable para nada ni por nada. Y lo de zorra intermater… aaaayyyy, que no podemos ser así, que como tú dices la cosa está muy achuchá y lo que yo juzgo a otra, otra me lo juzga a mí y si a una no le gusta nada….
      Por favor, sigue comentando que me dio un ataque de risa que se agradece mucho en el día a día.
      Un besote y muchas gracias por pasarte.

  • Krika Alcaide

    agosto 31, 2017 at 10:36 am

    Pues completamente de acuerdo, está claro que todas cometemos errores, pero también aciertos joer!! El camino de la maternidad es de todo menos fácil y hacemos lo que podemos y como sabemos. Que la vecina no lo haga igual que nosotras no tiene porque significar que nosotras lo estemos haciendo ni peor ni mejor ¿¿no?? Me ha encantado el post. Besos!

    1. nueve meses y un día después

      agosto 31, 2017 at 10:45 am

      Me alegro mucho de que te haya gustado, Krika. Creo que tenemos que ser más respetuosos con la “vecina” Je,je,je. Y, sobre todo, estar más seguras de nosotras mismas.
      Un besote y muchas gracias por pasarte.

  • La Vera Donna

    agosto 31, 2017 at 10:36 am

    Muy acertado! Es tan fácil sentirse culpable cuando deberíamos estar orgullosisimas de sacar adelante y con tanto amor y dedicación a nuestros retoños. Una mala madre es la que hace daño conscientemente, no la que se equivoca o comete un error humano, toda madre quiere lo mejor para su bebé. En un año y medio de ser madre, he aprendido que nunca habrá una totalidad conforme o contenta con la crianza de tu hijo, y por criticar siempre habrá dispuestos, pero no debemos dejar que nos minen la moral, y actuar según nuestro corazón e instinto, a nadie le duele un hijo como a una madre, y solo una madre sabe lo que el hijo necesita. Buenas noches buena mamá!

    1. nueve meses y un día después

      agosto 31, 2017 at 10:44 am

      Efectivamente, Vero, no puedo estar más de acuerdo contigo. Y ya no es solo que nos minen la moral, es que no nos la minemos nosotras mismas.
      Muchos besos y muchas gracias por pasarte, buena mamá!

  • Arantxa Cervera

    agosto 31, 2017 at 10:37 am

    Me ha encantado

    1. nueve meses y un día después

      agosto 31, 2017 at 10:44 am

      Muchas gracias!

  • Cristina Sánchez (Bienvenida mamá)

    agosto 31, 2017 at 10:38 am

    Pues yo pienso igual que tu. Creo que toda madre es buena madre, porque lo que hace lo hace porque cree que es lo mejor para sus hijos (salvo excepciones que creo que seria necesario tratamiento psiquiátrico) así que si, soy una buena madre, o aun más, la mejor madre que mi hijo puede tener!!

    1. nueve meses y un día después

      agosto 31, 2017 at 10:43 am

      Efectivamente, estaba pensando en algún tipo de patología como impedimento para ser una buena madre. ¡Desde luego que eres la mejor madre para leoncito!
      Gracias por pasarte y comentar, guapa. Y por tenerme siempre presente. Qué solete eres.
      Un besote

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