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Deberes en vacaciones, para padres

Aunque no me disgustara hacerlos de niña, más bien al contrario, no entiendo por qué los peques han de hacer deberes en verano y los adultos no. Total, es descanso para todos,¿no? Se podría discutir mucho sobre el tema, que si se les olvida tras 3 largos meses (total, lo retomarán a la vuelta), que si el hábito (lo medio compro pero se puede aprovechar el verano para trabajar otros hábitos más relacionados con habilidades de autonomía que son, precisamente, los que vamos dejando porque en invierno no da tiempo)… Más allá de leer y de jugar (ojo que para mí todo el juego es educativo solo que normalmente asociamos aprendizaje a instrucción), no haría nada más, al menos en edades tempranas. Al menos en cuanto a temas puramente curriculares. Y, nada más en cuanto a los peques pero sí que (me) pondría…

“Deberes” para ser mejores padres

Ay, qué faena, dejo de leer. No, mujer, no, aguánta(me) hasta el final, que igual algo sacamos. Los deberes que propongo van en dos direcciones: aprendizaje y práctica en relación a la crianza. Pero, en realidad, se solapan, porque practicando, mejor o peor, llevamos desde que nacieron las criaturas.

Aprendiendo a ser padres

Naces, creces y te reproduces. Y luego mueres pero de estrés, de agotamiento, de dudas mientras intentas que tus hijos no solo sobrevivan sino que se conviertan en adultos válidos, sanos, autónomos, buena gente. Pero nadie te enseña. Así que te recomiendo:

Tareas para “aprender a ser padres”:

  • Investiga algo sobre educación: lee, aunque sea poco, haz un curso online breve… algo. Si te gustaría educar respetuosa pero efectivamente, los dos recursos que te he mencionado dan en la diana.
  • Entrénate en la observación para que vayas detectando qué cosas son las que te hacen estallar. Así, cuando lo domines, te resultará más fácil retirarte (tampoco te vayas a otro país, vamos).
  • Observa también qué comportamientos de tus hijos son los que te sacan de quicio (para poder hacer anticipación y, más importante, resolver por qué te irrita tanto)
  • En línea con lo anterior, reflexiona sobre cómo te sientes ante los comportamientos de tus hijos (herida, rabiosa, triste…): tus sentimientos son la pista para descubrir por qué hace tu hijo lo que hace.*
  • Por último, identifica, a partir de tu reflexión sobre cómo te sientes, por qué se comportan tus hijos como se comportan
  • Revisa qué patrones educativos heredados (de tus padres) estás repitiendo y NO te gustan. Sí, esos comentarios o respuestas que das a tus hijos y que a posteriori te chirrían.

Aquí te puedes descargar una tabla con lo que en Disciplina Positiva se conoce como “metas equivocadas”*, que en román paladino vienen a ser los comportamientos molestos. Puede ser una buena ayuda para desenmarañar por qué se comporta así tu hijo y obtener estrategias útiles para reconducirle.

metas equivocadas-disciplina positiva

Practicando ser padres

Práctica, al que más y al que menos, no nos falta. Desde que nace tu hijo crías y educas de la mejor forma posible y con la mejor de las intenciones siempre persiguiendo ser mejores padres. Pero, a veces, partimos de un base errónea o no damos para más ese día (y este, y el otro y el de más allá), que la maternidad es tan bonita como agotadora. El libro Peaceful Parent, Happy Kids, de Laura Markham establece 3 bases para educar de forma afectiva y efectiva, dando lo mejor de nosotros mismos:

  • autoregulación (A)
  • fomentar la conexión (C)
  • enseñar (entrenar), no controlar (E)

Esas son, a muy grandes rasgos, las 3 tareas que os(me) propongo en cuanto a practicar para ser mejores padres. Como es una tarea bastante titánica, os concreto un poco más cómo podemos mejorar. (Las iniciales me las saco yo de la manga para que identifiquemos las tareas que pongo a continuación con cada uno de estos bloques).

Tareas para “practicar ser padres”

  • Dedícate tiempo (para ti sola, para ti en pareja, para ti con amigos). ¿Cómo? ¿Esto no iba de ser padre y lo mejor posible? Sí, precisamente por eso, para dedicarnos a otros primero tenemos que estar bien nosotros (A).
  • Habla sobre crianza: comparte preocupaciones, desahógate, pide consejo… (Por supuesto habla también de otras cosas) (A)
  • Para antes de estallar (para eso servirá observarte a ti mismo como hemos comentado anteriormente) (A).
  • Lee con tu hijo (C)

  • Juega con él al menos una vez al día. No digo que tengas que hacer un campamento en el salón; puede ser un veoveo de camino a la compra, ir señalando los colores de los coches aparcados alternativamente…
  • Exprésale amor incondicional todos los días y hazle saber lo importante que es para ti, con gestos y palabras. (C)
  • Escucha lo que tenga que contarte. Sí, aunque para decirte una frase tarde 5 minutos y luego sea una cosa ppiiffff… Para él es importante.  Además, si no les escuchamos en lo cotidiano pueden aprender que no les interesamos y, por tanto, menos nos van a contar cosas más relevantes. (C)
  • Pregúntale a tu hijo por qué hace lo que hace, qué es lo que quería, cómo se siente… Si no es capaz de responder ofrécele varias alternativas de posibles respuestas. (C)
  • Programa una actividad especial periódicamente (una vez a la semana, por ejemplo). Puede ser cualquier cosa que os guste y sea factible. (C)
  • Fuera móvil. Al menos un rato que pasemos con nuestros hijos que les miremos a los ojos de forma constante. (C)
  • Convéncete de que tu labor como padre no es controlar a tu hijo sino enseñar a tu hijo porque, qué pasará si no cuando no estés. (E)
  • Piensa en tu hijo futuro, en plan aquel anuncio de lejía, en cómo te gustaría que fuera y enséñale a ser así. (E)

La parte de enseñar, no controlar, creo que da para muuucho más pero ya me está entrando el agobio y no sé si me va a dar tiempo a presentar el cuadernillo de actividades maternales en septiembre (risas mil). Así que creo que esto es más que suficiente. Mientras tanto, podéis revisar el post sobre Cómo hacer que los niños se porten bien ya que el enfoque se basa en buscar la cooperación y enseñarles más que obligarles a hacer las cosas.

Educar no es fácil; de hecho es muy difícil y, además, es la tarea más importante de nuestras vidas. Por eso, para ello, primero tenemos que educarnos nosotros para educar. No hay que obsesionarse, léerselo todo, pero sí ir encontrando nuestro camino a raíz de ser conscientes de cómo estamos criando a nuestra prole.

Venga, bien de café, y a leer, pensar y anotar mientras duermen los peques.

Total, sabes que esto NO va a pasar, ja, ja,ja.

¿Os sumáis al reto de ser mejores padres?

#PadresCapacesPadresEficaces

Por qué los niños deben descansar en verano y qué sí es bueno que hagan.

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Comments (2)

  • Esther Ruiz

    julio 12, 2018 at 6:47 am

    Una entrada genial como siempre! Cualquier día saco un rato y te monto un club de fans 🙂

    1. Nuria

      julio 13, 2018 at 9:42 am

      Ja,ja,ja. Qué mona. Muchas gracias. Me alegro un montón de que te haya gustado.

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