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Cómo reducir la carga mental

La carga mental se define como el esfuerzo latente y constante que tenemos que hacer para tener presentes todos los aspectos necesarios para el funcionamiento de una familia: citas con médicos, recordar que hay que comprar papel higiénico sin falta, no olvidar que el sábado es el cumpleaños de la abuela y que hay que comprar un regalo, decidir qué regalo (drama), pensar qué comemos hoy (dramón)… Sobra decir que, pese a los avances sociales en cuestión de igualdad que se están dando, la carga mental pesa más a la mujer en términos generales (podéis consultar aquí el tema del reparto de tareas según el INE). Pero esto no es de lo que vamos a hablar aquí de forma que las estrategias que propongo para reducir la carga mental se dirigen a hombres y mujeres.

Uno de los problemas de la carga mental es que es INVISIBLE. Es fundamental encargarse de organizar la dinámica familiar, pero NO SE VE el esfuerzo que implica. Sí se ve hacer la compra o un plato de lentejas pero la organización para llenar la nevera (cuándo ir, qué comprar en función de lo que se va a comer, lo que queda en la despensa, lo que está a punto de acabarse…) no tiene un dispositivo de luz y sonido que diga MENTE TRABAJANDO PARA Y POR LA FAMILIA. Otro problema es que, si no establecemos algunas pautas, ni siquiera somos conscientes de que tenemos ese lastre ahí… Reduce recursos cognitivos y nos afecta emocionalmente sin que nos demos cuenta porque ocupa espacio en nuestro disco duro y nos estresa. Cuando a esta ecuación se une tener hijos… ¡bomba!

Cómo reducir la carga mental

👉🏻ORGANIZACIÓN, ORGANIZACIÓN Y ORGANIZACIÓN.

Si las necesidades de la familia están concretadas y está establecido un responsable y, si es necesario, un tiempo para darles respuesta, podemos descargar mucho nuestra mente. Algunos ejemplos:

La alimentación

Comer hay que hacerlo todos los días y requiere de bastante tiempo (entre pensar el qué, comprarlo, cocinarlo y recogerlo). Planificar menús semanales nos ahorra una de las preguntas más tediosas de la historia: “¿qué comemos hoy?”. De esta forma, la mente puede esta ocupada en otra cosa. Cuesta mucho empezar a planificar menús porque da pereza, no se nos ocurren ideas de platos… pero puede ser una ayuda a la logística familiar brutal. Si te interesa el tema en este post tienes información sobre cómo organizar menús semanales y en este otro te ofrezco ideas de platos (comidas, horario de toda la familia, ropa de la semana).

En relación con la ropa

Organizarla también se lleva años de vida, organizar la ropa de la semana de los niños del tirón, nos hace ganar mucho tiempo. Y qué me decís de la plancha… pues podemos planchar menos o no planchar si tendemos con cuidadito y amor.

Optimizar el tiempo

También favorece que reduzcamos la carga mental. Por ello, siempre que podamos, es bueno hacer varias cosas a la vez. Pero no en plan multitask, que es poco eficaz y dañino (aunque es difícil resistirse a la falsa sensación de que te está cundiendo una barbaridad). No se trata de alternar tareas, que eso requiere que el cerebro dé saltos, no finalice y se vuelva majara. Se trata de que mientras se está haciendo el pollo al horno, podemos llamar a una amiga o pedir cita al dentista, o de no hacer solo el pollo sino también una bandeja de verduras.

La coordinación entre la pareja= reducir la carga mental

Es un aspecto muy relevante en relación con la carga mental. El uso de aplicaciones o de un calendario ayuda mucho a que todos tengamos presentes qué cosas tenemos pendientes. Ya solo anotarlas apaga esa alarmita que tenemos en el cerebro: está apuntado, relájate, no se te va a olvidar.

👉🏻 PRIORIZAR: IR A LO IMPORTANTE MÁS QUE A LO URGENTE

Se trata de nuestra vida y, a futuro, será más importante haber escuchado los 10 minutos de monólogo de tu hijo sobre los dinosaurios, o, más importante todavía, lo mal que lo ha pasado en el colegio porque se ha sentido humillado, que esas pelusas que igual hasta os consiguen el carné de familia numerosa. El descanso es fundamental y tenemos que obligarnos a parar. Sobre todo teniendo en cuenta que una casa NO TIENE FIN (siempre habrá miles de cosas algo que hacer).

👉🏻IR A MÍNIMOS DOMÉSTICOS

Salubridad por supuesto pero no es necesario que esté todo impecable, limpísimo y ordenado como si Marie Kondo te fuera a visitar. Ya os digo que mi casa es muy poco visitable el 95% de los días pero, ¿a quién le importa? Le damos prioridad al ocio, descanso, formación (que tampoco nos da para mucho pero menos nos daría si estuviéramos puliendo los pomos de las puertas).

👉🏻DOSIS DE REALIDAD

En mi mente, antes de ponerme a hacer nada, he limpiado los dos baños, ordenado el salón, leído 50 páginas, hablado con mi amiga, destendido y colocado una lavadora y conversado con mis hijos. Y me da el subidón y me lo creo. Pero no. Así que calculemos bien y no nos generemos falsas expectativas que nos llevarán a la culpa y frustración. Me va a dar tiempo a…

A mí me ayuda anotar en cualquier lado lo que voy a hacer concretamente. Al escribirlo me hago más cargo de lo que voy a tardar (porque lo pienso) y al verlo escrito me doy cuenta de si me he venido muy arriba o no. Cronometrar lo que se tarda en hacer tareas cotidianas como un guiso de lentejas, tender… nos ayuda a ser más conscientes de si estamos ajustando bien las tareas al tiempo que tenemos así como a buscar huecos para meter tareas. Cuánto más te quites de en medio, mejor.

👉🏻DISTRIBUCIÓN DE TAREAS DE FORMA EQUILIBRADA

Así seguramente tengas menos cosas en las que pensar o de las que encargarte, no se duplicarán tareas por no saber que la otra persona se encarga y también se olvidarán menos cosas. Para esto a nosotros nos ha sido muy útil hacer un listado de necesidades familiares. Desde las que se hacen una vez al año, como renovar el seguro del coche, hasta las diarias, como los baños de los niños o sacar la basura, pasando por comprar regalos para familiares y amigos. Una vez hecho el listado, se reparten por preferencias o habilidades (a mí organizar la ropa no me cuesta tanto) o disponibilidad (si uno llega más tarde de trabajar el otro tendrá que ir preparando la cena, por ejemplo). Todo por escrito y a la vista je, je, je.

👉🏻EDUCAR A NUESTROS HIJOS HACIÉNDOLES RESPONSABLES Y COMPETENTES

Esto lleva mucho tiempo y mucho trabajo, eso sí. Y, por supuesto, no se trata de esclavizar menores. Se trata de ser justos. Y con ellos los primeros porque si les sobreprotegemos haciéndoselo todo y no dedicamos tiempo a enseñarles a ser competentes les estamos abandonando como futuros adultos. Por otro lado, esto redunda muy positivamente en su autoestima (soy capaz, mi familia me necesita y yo aporto…) y en su responsabilidad.

👉🏻PEDIR COLABORACIÓN/COOPERACIÓN

Muerte a las pelis de Hollywood. Si quieres que haga algo no esperes a que se le ocurra porque te quiere mucho. Que sería lo suyo, sí. Que aún así te quiere, también. Pero la gente no es adivina, tiene una educación y una mochila… Y es un clásico eso de que ellos no ven la m**rd* (que igual si la ven pero ya saben que vendrá tú o bien no la ven porque no les molesta).

No es sano esperar a que la otra parte haga, se de cuenta de que hay tantas pelusas que el salón parece salido de un Western. Es importante expresar nuestras necesidades y las de nuestra familia. Igual las otras personas no tienen la misma necesidad pero, en ese caso, habrá que llegar a un acuerdo.

Por qué es importante reducir la carga mental

La salud mental, también invisible o invisibilizada, es fundamental y está claro que la carga mental le afecta muy negativamente y puede generar trastornos de diversa índole.

Para mí , reducir la carga mental es mi mayor AUTOCUIDADO. Y este autocuidado a la vez me ayuda a reducir la carga mental porque estas estrategias me permiten (al menos un poco) que (casi) diariamente podamos tener un respiro y un ratito de hacer la ameba en el sofá. Lo cual hace que no tenga que tener en mente además buscar un rato para el autocuidado así como que esté en mejores condiciones para mis hijos, trabajo, proyectos, intereses. Ojocuidado que vivo sin vivir en mí y que no me da la vida, ¡como a todos! Ja, ja, ja.

Porque… vivir siempre así, no es posible, ¿no?

relajación

¿Sentís carga mental? ¿Gestionáis de alguna forma este tema? ¿Qué estrategias tenéis para reducir la carga mental?

Me encantaría saber vuestra opinión, experiencias, dudas estrategias…

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Comments (3)

  • Santi

    septiembre 2, 2019 at 12:01 am

    Nuria: muchísimas gracias por compartir tus sentimientos, aportar consejos y abrazarnos con tus palabras.

    El vídeo es… da igual la de veces que hayas podido verlo; se me sigue poniendo la piel de gallina y me mata-enfada a la par.

    Desde que empecé con mi pareja tuve claro que no quería ser la ama de casa de nadie por lo que empecé a apuntar las tareas de la casa. Comencé por apuntar en una pizarra en la cocina -donde se viera por ambos- lo más gordo hasta terminar con las famosas “tareas invisibles”. Muchas se han normalizado, ya no se escriben; otras hay que seguir escribiéndolas (ambos). Usamos una app que nos va genial porque ambos compartimos cargas mentales, aunque siga lamentando que el porcentaje más elevado se lo lleve una servidora.

    Llegaron los niños: aumentaron la tareas pero siempre compartidas.
    Las tareas cada uno elige las que “le gustan más” o mejor, las que no te importa hacerlas o hasta las haces con gusto. Hay que hacerlas todas, vamos cogiendo cada uno los restos cual equipo de fútbol jajajaja

    En cuanto a los menús: me gusta y odio hacerlos a partes iguales. Invierto mucho tiempo aunque me encantan la verdad. Me hive una plantilla en Excell en la que anoto la comida de cada niño del centro escolar y sugerencias de cena que nos aportan también en el menú. De ahí saco nuestras comidas, restando carbohidratos al máximo, adaptándolo vaya, y organizo las cenas para que haya equilibrio pescado/carne/verduras cada día a la semana y no se repitan alimentos el mismo día (como pueda ser el huevo).

    Y después de esta tremenda chapa, voy a leer 10 páginas porque las 50, como bien dices, las visualicé a l perfección, en una hora de dormir prudente y sin cargas mentales porque mañana empieza la escuela infantil el pequeño y el mayor campamento una semana… Ja ja ja

    ¡¡Gracias por el desahogo!!

    1. Nuria

      septiembre 2, 2019 at 12:30 am

      Eres una máquina. Loca me dejas con lo del Excel. ¡Pásamelo jajaja! Por desgracia este tema hay que pelearlo. Creo que cuando nuestros hijos sean adultos la situación habrá mejorado pero las personas de nuestra generación hemos sido educadas como hemos sido educadas. Sobre todo ellos
      Un abrazo y mil gracias por leer y comentar.

  • Planeando ser padres

    septiembre 2, 2019 at 6:43 pm

    ¡Es que me encantas! ¡Mucho! Cuánto realismo y cuántos trucos a la vez. Yo siempre he presumido de lo multitasking que soy, pero desde que dentro de esas tareas está la de perseguir niños durante 24 horas ¡nada sale a la primera y con calidad! Casas visitables… A la mía que no vengan a mirar, desde luego. Y sí, la carga mental parece una chorrada, una exageración pero al final acabaos explotando por algún lado, porque no es sostenible.

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